Oriental de pelo largo
También conocido como: Oriental Longhair, Oriental de pelo semilargo, Mandarin (en algunas asociaciones)
Origen
Reino Unido
Tamaño
mediano
Peso
3–6 kg
Esperanza de vida
12–16 años
Grupo FIFe
Categoría IV - Pelo Corto y Somali
Temperamento
Descripción general
El Oriental de pelo largo es la versión de manto semilargo del Oriental, una raza que comparte tipo, carácter y genética con el siamés pero sin su patrón colorpoint. Nació en el Reino Unido durante los años 50, cuando los criadores cruzaron siameses con abisinios, británicos de pelo corto y azules rusos para recuperar variedad genética tras la Segunda Guerra Mundial. El resultado fue un gato esbelto que admite color uniforme en todo el cuerpo, en más de 300 combinaciones reconocidas.
TICA lo considera una raza dentro del grupo siamés/balinés/oriental, mientras que la CFA lo trata como una división del Oriental. En España y Europa suele verse bajo el paraguas de las asociaciones FIFe. Pese al nombre, su pelo no es largo de verdad: es semilargo, fino y pegado al cuerpo, sin la lana que tiene un persa.
Características físicas
Cuerpo largo, tubular y sorprendentemente pesado para lo delgado que parece: todo es músculo bajo una capa de pelo fina. La cabeza forma una cuña triangular larga que arranca en la nariz y se ensancha hacia unas orejas enormes y muy separadas. Los ojos almendrados suelen ser verdes, aunque los ejemplares blancos pueden tenerlos azules.
El manto es la única diferencia real con el Oriental de pelo corto: aquí es semilargo, sedoso y sin apenas subpelo, lo que deja ver la silueta estilizada por debajo. La cola es larga y emplumada, como una pluma de avestruz. No espere mechones ni “pantalones” densos: este gato es elegante y ligero al tacto.
Carácter y comportamiento
Es un gato que habla. Mucho. Hereda del siamés esa voz insistente y la usa para comentarlo todo, desde que el cuenco está vacío hasta que usted ha vuelto a casa. Necesita interacción constante y se aburre con facilidad si lo dejan solo demasiadas horas seguidas, momento en que puede buscarse problemas: abrir armarios, tirar objetos, exigir atención.
Es leal hasta el punto de seguir a su persona de habitación en habitación y dormir pegado a ella. Se lleva bien con niños que respeten su ritmo y con otros gatos sociables, sobre todo si comparten su energía. Aprende trucos, abre puertas y entiende rutinas con una rapidez que sorprende.
Cuidados específicos
- Ejercicio: muy activo. Necesita rascadores altos, juguetes interactivos y sesiones de juego diarias para descargar su energía y su inteligencia.
- Compañía: lleva fatal la soledad. Si pasa muchas horas fuera, plantéese un segundo gato afín que le haga compañía.
- Pelaje: muy fácil. Un cepillado semanal sobra; al tener poco subpelo, casi no enreda y suelta poco.
- Mental: disfruta de retos, clicker training y rompecabezas de comida. Sin estímulo se vuelve destructivo, no por maldad sino por aburrimiento.
Convivencia
Encaja en hogares donde haya gente presente buena parte del día o donde tenga otro animal con quien interactuar. No es un gato para quien busca una mascota independiente y silenciosa: pide conversación y contacto. Su poco subpelo lo hace algo friolero, así que agradece rincones cálidos en invierno. Conviene cuidar la higiene dental desde joven, ya que las razas de tipo oriental tienden a problemas de encías, y mantener revisiones cardíacas y renales como prevención.
Predisposición a enfermedades
Razas como esta tienen mayor incidencia de las siguientes condiciones. Consulta a tu veterinario para revisiones periódicas.