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Enfermedad

Gingivoestomatitis crónica felina

Otros nombres: FCGS, Estomatitis felina

Gingivoestomatitis crónica felina
Imagen: Wikimedia Commons · Wikimedia Commons — CC BY-SA 4.0

Sistema

digestivo

Severidad

grave

Contagiosa

No

Edad típica

adulto

Síntomas principales

  • dolor al comer
  • babeo
  • halitosis
  • encías muy inflamadas
  • pérdida de peso

¿Qué es?

La gingivoestomatitis crónica felina (FCGS) es una enfermedad inflamatoria grave de la cavidad oral. A diferencia de la gingivitis simple, afecta no sólo a las encías sino a toda la mucosa oral (paladar, base de la lengua, faringe), provocando inflamación intensa y dolor severo.

La causa exacta sigue siendo objeto de investigación, pero se considera una respuesta inmunitaria desproporcionada a antígenos presentes en la placa bacteriana, posiblemente desencadenada o agravada por la coinfección de calicivirus felino, FIV o FeLV.

Cómo se manifiesta

Dolor evidente al comer, babeo persistente (a menudo con sangre), halitosis intensa, encías y mucosa muy enrojecidas e inflamadas (a veces con aspecto sangrante o ulcerado), pérdida de peso progresiva por el rechazo a comer, mal acicalado por dolor al lamerse.

Muchos gatos cambian su comportamiento alimentario: intentan comer, retroceden con un gesto de dolor y se quedan mirando el plato. Este patrón es muy sugestivo de la enfermedad.

Diagnóstico y atención

El diagnóstico se basa en exploración oral (a veces bajo sedación), valoración del estado dental y análisis complementarios para descartar coinfecciones. Una vez confirmado, el tratamiento más eficaz documentado es la extracción dental completa o casi completa (premolares y molares, incluso caninos e incisivos según el caso), lo que produce remisión clínica en una proporción importante de pacientes.

Los tratamientos médicos antiinflamatorios e inmunomoduladores ayudan en algunos casos pero el control suele ser parcial; las pautas y la elección del enfoque las decide el veterinario en cada caso.

Razas con mayor incidencia

Se documenta mayor prevalencia en Siamés, Abisinio, Tonkinés y otras razas orientales.

Tras la enfermedad

Tras extracción dental completa, una proporción importante de gatos alcanza remisión total y vive sin dolor. Aunque parezca contraintuitivo, los gatos sin dientes comen perfectamente alimento blando e incluso seco bien remojado. El seguimiento veterinario periódico permite detectar recidivas precoces.

Razas con mayor predisposición