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Enfermedad

Cardiomiopatía dilatada felina

Otros nombres: DCM felina

Cardiomiopatía dilatada felina
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

cardiovascular

Severidad

crítica

Contagiosa

No

Edad típica

adulto

Síntomas principales

  • disnea
  • intolerancia al ejercicio
  • síncope
  • ascitis
  • extremidades frías

¿Qué es?

La cardiomiopatía dilatada felina es una enfermedad del músculo cardiaco en la que las paredes del corazón se adelgazan y las cámaras se agrandan, lo que reduce drásticamente la capacidad de bombear sangre con eficacia. Es bastante menos frecuente que la cardiomiopatía hipertrófica felina.

Históricamente estuvo asociada a deficiencia de un aminoácido llamado taurina en dietas mal formuladas; desde que los alimentos comerciales para gatos contienen taurina adecuada, esta forma ha desaparecido casi por completo. Los casos actuales tienen otras causas o son idiopáticos.

Cómo se manifiesta

Los signos típicos son dificultad para respirar (a veces de aparición aguda), intolerancia al ejercicio, episodios de desmayo, acumulación de líquido en el abdomen, extremidades frías por mala circulación periférica y, en algunos casos, parálisis aguda de las patas traseras por embolia secundaria.

Muchos casos se diagnostican cuando el gato ya tiene insuficiencia cardiaca evidente, porque los signos previos son sutiles.

Diagnóstico y atención

El veterinario realiza auscultación, electrocardiograma y, fundamentalmente, ecocardiografía, que es la prueba que mejor caracteriza la enfermedad. Completa con radiografía de tórax y analíticas. El tratamiento se ajusta al caso y lo prescribe el veterinario, siempre con seguimiento estrecho.

Prevención

Una dieta felina equilibrada, preferiblemente comercial de calidad reconocida y específica para gatos, garantiza el aporte adecuado de taurina y previene la forma asociada a deficiencia. Las dietas caseras mal formuladas son la principal causa evitable.

Razas con mayor incidencia

No hay predisposición racial clara para la forma idiopática.

Tras la enfermedad

El pronóstico es serio. Con tratamiento adecuado se puede ofrecer calidad de vida durante un tiempo significativo. El seguimiento cardiológico regular permite ajustar el plan a la evolución.