Neoplasia renal felina
Otros nombres: Carcinoma renal felino
Sistema
oncologico
Severidad
grave
Contagiosa
No
Edad típica
senior
Síntomas principales
- pérdida de peso
- poliuria-polidipsia
- hematuria
- masa abdominal palpable
¿Qué es?
La neoplasia renal felina agrupa los tumores que aparecen en el riñón. El más frecuente es el linfoma renal, ya descrito como variante del linfoma felino; entre los tumores propios del riñón destaca el carcinoma renal, que es relativamente poco común.
Suele afectar a gatos de edad avanzada y, por su localización, no produce signos hasta que ha crecido lo suficiente para comprometer la función renal o ser palpable.
Cómo se manifiesta
Los signos suelen ser inespecíficos: pérdida de peso lenta, aumento de la sed y de la orina (poliuria-polidipsia) por deterioro de la función renal, sangre en la orina, falta de apetito y, en casos avanzados, una masa palpable en el abdomen durante la exploración.
Muchos casos se detectan en revisiones rutinarias por una analítica alterada o una palpación abdominal sospechosa.
Diagnóstico y atención
El veterinario combina analíticas de sangre y orina con ecografía abdominal y, según hallazgos, completa con punción guiada, TAC o biopsia. El tratamiento depende del tipo (linfoma renal vs. otros tumores) y la extensión: desde nefrectomía (extirpación del riñón) cuando un solo riñón está afectado y el otro funciona bien, hasta quimioterapia. Siempre lo decide el veterinario.
Prevención
No se conocen medidas preventivas específicas. Las analíticas y revisiones a partir de los 7-8 años facilitan el diagnóstico temprano.
Razas con mayor incidencia
No se ha descrito predisposición racial clara para los tumores renales no linfoides.
Tras la enfermedad
El pronóstico depende del tipo de tumor, del grado de afectación renal y del estado general. Conviene hablar con el veterinario expectativas y opciones desde el primer momento para tomar decisiones bien informadas.