GatoNova
Enfermedad

Tumor cerebral felino

Otros nombres: Neoplasia intracraneal felina, Meningioma felino

Tumor cerebral felino
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

oncologico

Severidad

grave

Contagiosa

No

Edad típica

senior

Síntomas principales

  • convulsiones de aparición tardía
  • cambios de comportamiento
  • desorientación
  • ceguera súbita
  • circling

¿Qué es?

El tumor cerebral felino agrupa las neoplasias que aparecen dentro del cráneo. En gatos, el más frecuente con diferencia es el meningioma, un tumor que crece a partir de las membranas que envuelven el cerebro (meninges) y que suele tener un comportamiento más benigno y un crecimiento más lento que otros tumores cerebrales.

La importancia del tumor no depende sólo de su naturaleza, sino del espacio que ocupa: al estar dentro del cráneo, su crecimiento comprime estructuras nerviosas y provoca signos neurológicos progresivos.

Cómo se manifiesta

Los signos más frecuentes son cambios de comportamiento (gato apagado, irritable, desorientado), convulsiones de aparición tardía (en un gato adulto que nunca antes había convulsionado), ceguera súbita, andar en círculos siempre hacia el mismo lado, presión de la cabeza contra paredes o muebles y, a veces, debilidad de un lado del cuerpo.

El inicio suele ser sutil y progresivo a lo largo de semanas.

Diagnóstico y atención

La exploración neurológica orienta el diagnóstico, que se confirma con resonancia magnética o TAC. La biopsia se realiza en casos seleccionados. El tratamiento depende del tipo y localización: cirugía para meningiomas accesibles, radioterapia para tumores no operables, y siempre tratamiento médico de soporte para controlar convulsiones y otros signos. El plan lo establece el veterinario.

Prevención

No se conocen medidas preventivas. Ante convulsiones de inicio adulto, conviene investigar la causa sin demora.

Razas con mayor incidencia

No se ha descrito predisposición racial clara.

Tras la enfermedad

El meningioma operado con éxito puede ofrecer años de buena calidad de vida. En casos no operables, el tratamiento médico permite controlar los signos durante un tiempo significativo. El plan siempre se adapta a la situación del gato y de la familia.