GatoNova
Enfermedad

Sordera congénita felina

Otros nombres: Sordera hereditaria sensorineural

Sordera congénita felina
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

sensorial

Severidad

moderada

Contagiosa

No

Edad típica

gatito

Síntomas principales

  • ausencia de respuesta a sonidos
  • sueño profundo no interrumpido por ruido
  • vocalización alterada

¿Qué es?

La sordera congénita felina es la incapacidad de oír desde el nacimiento, ligada a una alteración del desarrollo del oído interno. En gatos está estrechamente asociada al gen que produce pelaje blanco con ojos azules: el mismo proceso embrionario que decide el color afecta también a las células sensoriales del oído.

No es contagiosa ni dolorosa. Puede afectar a un solo oído (sordera unilateral, más difícil de detectar) o a los dos (sordera bilateral). El gato no “se queda” sordo: nace ya así.

Cómo se manifiesta

Un gatito sordo no responde a ruidos cuando no mira hacia la fuente, duerme con un sueño muy profundo que no se interrumpe con sonidos, y a menudo vocaliza más fuerte de lo habitual porque no se oye a sí mismo. Algunos se asustan al ser tocados por sorpresa porque no detectan la aproximación.

La sordera unilateral es muy difícil de notar en casa: el gato compensa girando la cabeza para localizar sonidos con el oído sano.

Diagnóstico y atención

El veterinario sospecha el diagnóstico por la historia y la conducta, y lo confirma cuando es necesario con una prueba llamada potenciales evocados auditivos (BAER), que mide la respuesta eléctrica del oído a un estímulo sonoro. No hay tratamiento curativo: la sordera es estable y no progresa.

Prevención

En la cría responsable, no se aparean dos blancos de ojos azules entre sí y se descartan reproductores con sordera bilateral confirmada por BAER.

Razas con mayor incidencia

Gatos blancos con ojos azules de cualquier raza, khao manee y van turco son los que presentan mayor incidencia.

Tras la enfermedad

Un gato sordo puede llevar una vida feliz y plena dentro de casa, donde no corre peligro por no oír coches o perros. Conviene aproximarse siempre dentro de su campo visual, usar señales con la mano y nunca dejarle salir solo al exterior.

Razas con mayor predisposición