GatoNova
Enfermedad

Salmonelosis felina

Otros nombres: Infección por Salmonella en gato

Salmonelosis felina
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

infeccioso

Severidad

moderada

Contagiosa

Edad típica

cualquier edad

Síntomas principales

  • diarrea
  • fiebre
  • letargia
  • anorexia
  • deshidratación

¿Qué es?

La salmonelosis felina es una infección intestinal por bacterias del género Salmonella. Los gatos pueden infectarse al ingerir alimento contaminado, carne o vísceras crudas, presas (aves, roedores) infectadas o por contacto con heces de otros animales portadores.

Es una zoonosis: puede transmitirse de los gatos a las personas, sobre todo a niños, ancianos e inmunodeprimidos, a través del contacto con heces o con el propio animal contaminado.

Cómo se manifiesta

Muchos gatos infectados no presentan signos o tienen un cuadro leve. Cuando aparecen, lo más característico es diarrea (a veces con sangre), fiebre, decaimiento, pérdida de apetito y deshidratación. Los gatos jóvenes, mayores o inmunodeprimidos pueden tener cuadros más graves con afectación general.

En algunos casos puede haber portadores asintomáticos que excretan la bacteria por las heces.

Diagnóstico y atención

El veterinario confirma con análisis de heces y cultivo. El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario; no siempre se recomienda antibiótico (puede prolongar el estado de portador) y a menudo el manejo se centra en la hidratación y soporte.

Consulta pronto si el gato presenta diarrea persistente o decaimiento marcado.

Prevención (incluida la zoonótica)

Evitar la alimentación con carne cruda no procesada, manejar la alimentación con higiene (limpiar comederos y bebederos), evitar el acceso a presas y desinfectar bien areneros reduce el riesgo. Lavarse las manos tras manipular al gato o limpiar el arenero protege a las personas. En personas vulnerables, consultar al médico humano si hay sospecha de contacto.

Tras la enfermedad

La mayoría de los gatos se recupera con manejo adecuado. Los controles posteriores valoran la posibilidad de portador asintomático y permiten ajustar las medidas de higiene en el hogar.