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Enfermedad

Reflujo gastroesofágico felino

Otros nombres: ERGE felina

Reflujo gastroesofágico felino
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

digestivo

Severidad

leve

Contagiosa

No

Edad típica

adulto

Síntomas principales

  • regurgitación
  • salivación
  • masticación lenta
  • molestias postprandiales

¿Qué es?

El reflujo gastroesofágico es el ascenso del contenido del estómago hacia el esófago, el tubo que conecta la boca con el estómago. Como ese contenido es ácido, irrita la mucosa esofágica y, si se cronifica, puede causar esofagitis (inflamación del esófago).

Las causas incluyen anestesias previas, alteraciones del esfínter que separa esófago y estómago, hernia de hiato, enfermedades digestivas crónicas y, a veces, posturas inadecuadas al comer.

Cómo se manifiesta

El signo más típico es la regurgitación (expulsión pasiva de comida o líquido sin esfuerzo, a diferencia del vómito). El gato puede tragar repetidamente, salivar, masticar con lentitud y mostrar molestias después de comer.

Los casos leves suelen pasar desapercibidos; los crónicos pueden producir pérdida de peso y rechazo a la comida.

Diagnóstico y atención

El veterinario apoya el diagnóstico en la historia clínica y, si es necesario, endoscopia para valorar el esófago. El manejo combina cambios en el comedero (comidas pequeñas y frecuentes, elevación del plato), dieta adecuada y tratamiento específico que prescribe el veterinario.

Consulta pronto si la regurgitación es frecuente, hay pérdida de peso o el gato rechaza la comida.

Prevención

Un comedero a una altura cómoda, evitar comidas demasiado abundantes, dividir la ración en varias tomas y mantener un peso saludable ayudan a reducir el reflujo.

Tras la enfermedad

Muchos gatos mejoran de forma clara con manejo dietético y postural. En los casos con esofagitis, el veterinario indicará controles para confirmar que la mucosa se ha recuperado.