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Enfermedad

Queiletielosis felina

Otros nombres: Cheyletiella, Caspa andante

Queiletielosis felina
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

tegumentario

Severidad

leve

Contagiosa

Edad típica

cualquier edad

Síntomas principales

  • descamación dorsal abundante
  • prurito leve
  • caspa móvil
  • lesiones por sobreaseo

¿Qué es?

La queiletielosis felina, también conocida como “caspa andante”, es una enfermedad parasitaria producida por ácaros del género Cheyletiella. Los ácaros viven sobre la piel y el pelo, donde se alimentan de células superficiales. Son lo suficientemente grandes para verse a simple vista como puntos blanquecinos en movimiento entre la caspa.

Es contagiosa entre gatos, y también puede afectar a perros, conejos y, ocasionalmente, a personas, donde produce picor y pequeñas lesiones autolimitadas.

Cómo se manifiesta

Lo más llamativo es la abundante descamación a lo largo del lomo, con “caspa” que parece moverse al observar de cerca (de ahí el nombre coloquial). El picor suele ser leve o moderado y aparecen lesiones por sobreaseo. El pelaje pierde brillo y, al peinar al gato sobre papel oscuro, se ven los puntos en movimiento.

Si varias personas de la casa empiezan con picor en brazos o tronco a la vez que el gato presenta caspa abundante, conviene investigar.

Diagnóstico y atención

El veterinario confirma con raspados superficiales o cinta adhesiva sobre la piel, donde identifica los ácaros al microscopio. El tratamiento es específico y debe abarcar a todos los animales en contacto. Si las personas presentan lesiones, conviene consultar al médico, aunque suelen resolverse al tratar a los animales.

Prevención

Control parasitario regular, especialmente en gatos que viven en grupo o tienen contacto con animales nuevos. Revisión veterinaria de cualquier gato recién llegado antes de introducirlo en casa.

Razas con mayor incidencia

No hay predisposición racial: depende de la exposición.

Tras la enfermedad

Con tratamiento adecuado se resuelve por completo. El pelaje recupera el aspecto normal y la descamación desaparece en pocas semanas. Las recaídas suelen indicar que algún animal en contacto no fue tratado.