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Enfermedad

Piometra felina

Otros nombres: Infección uterina felina

Piometra felina
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

reproductor

Severidad

crítica

Contagiosa

No

Edad típica

adulto

Síntomas principales

  • secreción vaginal purulenta
  • letargia
  • fiebre
  • poliuria-polidipsia
  • abdomen distendido

¿Qué es?

La piometra es una infección uterina grave que aparece en gatas no esterilizadas, normalmente tras un periodo de actividad hormonal. El útero se llena de pus y la infección puede pasar a la sangre, comprometiendo el estado general.

Existen formas abiertas (el cuello uterino está permeable y el pus sale al exterior) y cerradas (el pus se acumula dentro y los signos son más sistémicos y graves).

Cómo se manifiesta

En la forma abierta lo más visible es una secreción vulvar purulenta, a veces sanguinolenta, con olor desagradable. Se acompaña de apatía, fiebre, pérdida de apetito y aumento del consumo de agua. En la forma cerrada no hay secreción y predomina el cuadro de gata muy decaída, con abdomen distendido y deterioro rápido.

Es una urgencia veterinaria: el cuadro puede empeorar en pocas horas.

Diagnóstico y atención

El veterinario confirma con exploración, analítica y ecografía abdominal. El tratamiento de elección suele ser la cirugía (ovariohisterectomía), realizada en condiciones de hospitalización con soporte adecuado. Cualquier opción y su seguimiento los decide el equipo veterinario.

Acude a urgencias sin demora si tu gata no esterilizada presenta secreción vulvar o decaimiento marcado.

Prevención

La esterilización de las gatas que no se vayan a dedicar a la cría previene de forma muy eficaz la piometra y otros problemas reproductivos.

Tras la enfermedad

Las gatas operadas a tiempo suelen recuperarse bien. El veterinario indicará controles postoperatorios y cuidados para una buena cicatrización.