Pediculosis felina
Otros nombres: Piojos en gatos, Felicola subrostratus
Sistema
tegumentario
Severidad
leve
Contagiosa
Sí
Edad típica
cualquier edad
Síntomas principales
- prurito
- pelaje áspero
- liendres en el pelo
- piojos visibles
- alopecia parcheada
¿Qué es?
La pediculosis felina es la infestación por piojos, concretamente por Felicola subrostratus, un piojo masticador específico del gato. A diferencia de los piojos humanos, este parásito no afecta a las personas: cada especie tiene sus propios piojos.
Es poco frecuente en gatos bien cuidados; aparece sobre todo en animales debilitados, con pelaje muy enmarañado, en colonias densas o en gatos jóvenes y mayores con condiciones precarias de higiene.
Cómo se manifiesta
Los signos incluyen picor variable, pelaje áspero y sin brillo, áreas con pelo perdido por el rascado y, observación directa, piojos visibles y liendres (huevos) adheridas al pelo, sobre todo en cabeza, cuello y dorso. Las liendres se reconocen como pequeños puntos blanquecinos firmemente pegados al pelo.
Un pelaje muy descuidado en un gato sano debe hacer mirar siempre la piel y el pelo de cerca.
Diagnóstico y atención
El veterinario observa directamente los piojos o las liendres en el pelaje, lo que basta para el diagnóstico. El tratamiento es específico y siempre lo prescribe el veterinario; suele incluir el tratamiento de todos los gatos en contacto.
Prevención
Un buen cuidado del pelaje, cepillado regular, dieta adecuada y revisiones veterinarias periódicas mantienen la pediculosis a raya. En gatos con acceso a colonias o refugios, control parasitario adicional siguiendo el criterio del veterinario.
Razas con mayor incidencia
No hay predisposición racial: depende del estado general y del cuidado del pelaje.
Tras la enfermedad
La pediculosis se resuelve por completo con tratamiento adecuado. El pelaje recupera su aspecto normal en pocas semanas y no hay complicaciones a largo plazo si se trata pronto.