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Enfermedad

Pancreatitis crónica felina

Otros nombres: Inflamación pancreática crónica

Pancreatitis crónica felina
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

digestivo

Severidad

moderada

Contagiosa

No

Edad típica

adulto

Síntomas principales

  • anorexia intermitente
  • pérdida de peso lenta
  • vómitos esporádicos
  • letargia

¿Qué es?

La pancreatitis crónica felina es una inflamación persistente y de bajo grado del páncreas. Con el tiempo, la inflamación repetida daña el tejido del órgano y puede afectar a su capacidad para producir enzimas digestivas y las hormonas que regulan la glucosa.

Es frecuente que coincida con enfermedad inflamatoria intestinal y colangiohepatitis (la llamada “triaditis felina”). En muchos casos no se identifica una causa concreta.

Cómo se manifiesta

Los signos suelen ser sutiles e intermitentes: pérdida de apetito por temporadas, pérdida de peso lenta, vómitos esporádicos y períodos de apatía. Pueden alternarse semanas en las que el gato parece bien con otras en las que come menos o adelgaza sin motivo claro.

Muchos casos pasan desapercibidos durante meses; un seguimiento veterinario regular ayuda a detectar la pérdida de peso progresiva.

Diagnóstico y atención

El veterinario apoya el diagnóstico en analítica con perfil pancreático, ecografía abdominal y a veces biopsia. El manejo a largo plazo se basa en dieta adecuada, control de las enfermedades asociadas y tratamiento específico que prescribe el veterinario.

Acude antes si hay un brote con anorexia mantenida, vómitos o decaimiento.

Prevención

No hay prevención directa, pero un seguimiento veterinario regular, controles de peso en casa y manejo precoz de cualquier problema digestivo ayudan a evitar agravamientos.

Tras la enfermedad

Muchos gatos llevan una vida normal con buen manejo, aunque la condición acompaña al animal de por vida. A largo plazo puede aparecer diabetes o insuficiencia exocrina pancreática, situaciones que el veterinario controlará en los chequeos.