Pancreatitis crónica felina
Otros nombres: Inflamación pancreática crónica
Sistema
digestivo
Severidad
moderada
Contagiosa
No
Edad típica
adulto
Síntomas principales
- anorexia intermitente
- pérdida de peso lenta
- vómitos esporádicos
- letargia
¿Qué es?
La pancreatitis crónica felina es una inflamación persistente y de bajo grado del páncreas. Con el tiempo, la inflamación repetida daña el tejido del órgano y puede afectar a su capacidad para producir enzimas digestivas y las hormonas que regulan la glucosa.
Es frecuente que coincida con enfermedad inflamatoria intestinal y colangiohepatitis (la llamada “triaditis felina”). En muchos casos no se identifica una causa concreta.
Cómo se manifiesta
Los signos suelen ser sutiles e intermitentes: pérdida de apetito por temporadas, pérdida de peso lenta, vómitos esporádicos y períodos de apatía. Pueden alternarse semanas en las que el gato parece bien con otras en las que come menos o adelgaza sin motivo claro.
Muchos casos pasan desapercibidos durante meses; un seguimiento veterinario regular ayuda a detectar la pérdida de peso progresiva.
Diagnóstico y atención
El veterinario apoya el diagnóstico en analítica con perfil pancreático, ecografía abdominal y a veces biopsia. El manejo a largo plazo se basa en dieta adecuada, control de las enfermedades asociadas y tratamiento específico que prescribe el veterinario.
Acude antes si hay un brote con anorexia mantenida, vómitos o decaimiento.
Prevención
No hay prevención directa, pero un seguimiento veterinario regular, controles de peso en casa y manejo precoz de cualquier problema digestivo ayudan a evitar agravamientos.
Tras la enfermedad
Muchos gatos llevan una vida normal con buen manejo, aunque la condición acompaña al animal de por vida. A largo plazo puede aparecer diabetes o insuficiencia exocrina pancreática, situaciones que el veterinario controlará en los chequeos.