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Enfermedad

Pancreatitis aguda felina

Otros nombres: Inflamación pancreática aguda

Pancreatitis aguda felina
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

digestivo

Severidad

grave

Contagiosa

No

Edad típica

adulto

Síntomas principales

  • anorexia súbita
  • vómitos
  • letargia
  • dolor abdominal
  • deshidratación

¿Qué es?

La pancreatitis aguda es una inflamación brusca del páncreas, el órgano que produce enzimas digestivas y las hormonas que regulan la glucosa. Cuando se inflama, las propias enzimas pancreáticas dañan el tejido del órgano y de su entorno.

En gatos suele asociarse a otras enfermedades digestivas (EII, colangiohepatitis) o aparecer sin causa identificable. A diferencia del perro, no siempre hay relación clara con una comida grasa puntual.

Cómo se manifiesta

El signo más típico es que el gato deja de comer de forma brusca y se vuelve muy apático. Puede haber vómitos, deshidratación y dolor abdominal (a menudo difícil de detectar; el gato se esconde, se encoge o rechaza el contacto). La ictericia es posible si hay afectación hepatobiliar.

El cuadro suele evolucionar en pocos días y puede ser grave; un gato que no come durante más de 24 horas requiere valoración urgente.

Diagnóstico y atención

El veterinario combina exploración, analítica específica de páncreas (fPLI) y ecografía abdominal. El tratamiento se basa en hospitalización con sueroterapia, control del dolor, soporte nutricional y manejo de las causas asociadas, todo bajo prescripción veterinaria.

Acude a urgencias ante un gato que no come, vomita o está marcadamente decaído.

Prevención

No es prevenible de forma específica. Atender pronto las enfermedades digestivas crónicas y evitar cambios bruscos de alimentación ayuda.

Tras la enfermedad

Muchos gatos se recuperan bien con tratamiento adecuado, aunque pueden quedar episodios recurrentes o pasar a pancreatitis crónica. El veterinario indicará controles y ajustes dietéticos para reducir las recaídas.