Otorragia felina
Otros nombres: Sangrado del conducto auditivo
Sistema
sensorial
Severidad
moderada
Contagiosa
No
Edad típica
cualquier edad
Síntomas principales
- sangrado por el conducto auditivo
- dolor
- sacudida cefálica
- irritabilidad
¿Qué es?
La otorragia felina es el sangrado por el conducto auditivo. No es una enfermedad por sí misma, sino el signo de que algo dentro del oído está sangrando: traumatismo, cuerpo extraño, otitis grave, pólipo, tumor o lesión del tímpano.
Cualquier sangrado por el oído merece atención sin demora porque el oído es una estructura delicada y el daño puede afectar a la audición y al equilibrio.
Cómo se manifiesta
Aparece sangre fresca o coagulada en el conducto auditivo, a veces visible en el suelo o en la cama del gato. Suele acompañar dolor (el gato evita que le toquen la oreja), sacudidas de cabeza, inclinación de la cabeza hacia el lado afectado, irritabilidad y, según la causa, signos neurológicos (desorientación, alteración del equilibrio).
No intentar limpiar el oído ni introducir nada por el conducto: puede empeorar la lesión.
Diagnóstico y atención
El veterinario explora el oído (a menudo bajo sedación) con otoscopio, identifica el origen del sangrado y, según el hallazgo, completa con radiografías, TAC o citología. El tratamiento se ajusta a la causa y siempre lo prescribe el veterinario. Acude a urgencias si el sangrado es abundante o se acompaña de signos neurológicos importantes.
Prevención
No introducir bastoncillos ni otros objetos en el oído del gato, supervisar peleas y mantener higiene auricular adecuada según indicación veterinaria.
Razas con mayor incidencia
No hay predisposición racial: depende de la causa.
Tras la enfermedad
El pronóstico depende de la causa subyacente. Las causas tratables (cuerpos extraños, pólipos) suelen resolverse bien. Las lesiones del tímpano o del oído interno pueden dejar secuelas en la audición o el equilibrio, que requieren seguimiento.