Neumonía bacteriana felina
Otros nombres: Bronconeumonía felina
Sistema
respiratorio
Severidad
grave
Contagiosa
No
Edad típica
cualquier edad
Síntomas principales
- tos productiva
- fiebre
- disnea
- letargia
- anorexia
¿Qué es?
La neumonía bacteriana es una infección del tejido pulmonar por bacterias. La inflamación llena los alveolos (sacos de aire) de líquido y células inflamatorias, reduciendo la capacidad del pulmón para oxigenar la sangre.
Suele aparecer como complicación de otras enfermedades (infecciones respiratorias víricas, broncoaspiración, inmunosupresión) más que como infección primaria. En gatos es menos frecuente que en perros, pero más grave cuando ocurre.
Cómo se manifiesta
El gato presenta tos, fiebre, dificultad para respirar, apatía y rechazo a la comida. Puede mantener una respiración rápida y superficial, y resistirse a moverse. En casos avanzados aparecen mucosas pálidas o azuladas.
El curso puede progresar en pocos días, por lo que un gato con tos y postración necesita revisión rápida.
Diagnóstico y atención
El veterinario confirma con radiografía torácica, analítica y, si es posible, cultivo de muestras de la vía aérea para identificar la bacteria responsable. El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario, normalmente con hospitalización inicial si el gato está inestable.
La fiebre alta junto con disnea o decaimiento marcado obliga a urgencias.
Prevención
Mantener al día el calendario vacunal frente a infecciones respiratorias víricas reduce el riesgo de complicaciones bacterianas. Tratar pronto cualquier infección respiratoria, evitar el estrés ambiental y vigilar a gatos inmunodeprimidos también ayuda.
Tras la enfermedad
La recuperación suele ser buena si el diagnóstico es temprano. El veterinario indicará controles de imagen para confirmar la resolución, y un retorno gradual a la actividad. En gatos con enfermedades de base, el seguimiento será más estrecho.