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Enfermedad

Nefritis intersticial felina

Otros nombres: Nefritis crónica felina

Nefritis intersticial felina
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

urinario

Severidad

grave

Contagiosa

No

Edad típica

senior

Síntomas principales

  • poliuria
  • polidipsia
  • pérdida de peso
  • anorexia
  • letargia
  • vómitos

¿Qué es?

La nefritis intersticial felina es una inflamación crónica del tejido renal que, con el tiempo, sustituye el tejido funcional por tejido cicatricial. Es la causa más frecuente de enfermedad renal crónica en gatos mayores.

A medida que progresa, el riñón pierde su capacidad para concentrar la orina y eliminar los productos de desecho, lo que repercute en el estado general del gato.

Cómo se manifiesta

Los signos aparecen de forma gradual: aumento del consumo de agua y de la cantidad de orina, pérdida de peso, descenso del apetito, pelaje pobre y, en fases más avanzadas, vómitos, decaimiento y úlceras en la boca. Cada gato evoluciona a su ritmo.

Es frecuente que pase desapercibida en las primeras fases. Los chequeos en gatos a partir de los 7-8 años permiten detectarla antes.

Diagnóstico y atención

El veterinario confirma con analítica completa (incluido perfil renal y SDMA), análisis de orina, ecografía y medida de tensión arterial. El manejo de la enfermedad renal crónica se basa en dieta específica, control de la hidratación y tratamientos ajustados a cada gato y a cada fase, siempre bajo prescripción veterinaria.

Consulta antes si el gato cambia su patrón de bebida y orina, adelgaza o se vuelve apático.

Prevención

No hay prevención específica, pero los chequeos en gatos adultos y mayores con analítica permiten detectarla pronto y planificar un manejo adecuado.

Tras la enfermedad

La enfermedad renal crónica no se cura, pero con un buen seguimiento muchos gatos viven con calidad durante años. El control regular y los ajustes terapéuticos son clave para mantener el bienestar.