Mucopolisacaridosis felina
Otros nombres: MPS felina, MPS VI felina
Sistema
musculoesqueletico
Severidad
grave
Contagiosa
No
Edad típica
gatito
Síntomas principales
- facies dismórfica
- deformidad esquelética
- opacidad corneal
- ataxia
¿Qué es?
La mucopolisacaridosis felina es una enfermedad metabólica hereditaria en la que falla una enzima necesaria para descomponer ciertos glúcidos complejos (mucopolisacáridos). Estos compuestos se acumulan en muchos tejidos del cuerpo y producen alteraciones del esqueleto, los ojos y, en algunos casos, el sistema nervioso.
La variante más conocida en gatos es la MPS VI. Es una enfermedad genética, no contagiosa, presente desde el nacimiento, con signos que aparecen en los primeros meses.
Cómo se manifiesta
Los signos típicos incluyen una cara con rasgos peculiares (frente ancha, hocico corto), deformidades esqueléticas (columna y patas), problemas para moverse con normalidad, opacidad en la córnea de los ojos y, en algunos gatitos, signos neurológicos por compresión de la médula espinal.
El crecimiento suele ser menor del esperado y los gatitos son notablemente distintos de sus hermanos.
Diagnóstico y atención
El diagnóstico se basa en análisis de orina específicos, pruebas enzimáticas y, sobre todo, pruebas genéticas para la mutación responsable. El tratamiento es de soporte y se ajusta a cada caso; siempre lo establece el veterinario priorizando confort y movilidad.
Prevención
La prevención es de cría: pruebas genéticas en reproductores, evitando cruces entre portadores.
Razas con mayor incidencia
Siamés es la raza más afectada por la variante MPS VI clásica felina.
Tras la enfermedad
Es una enfermedad de curso crónico que requiere seguimiento veterinario continuo. La calidad de vida puede mantenerse durante un tiempo significativo con manejo adecuado, pero el plan debe revisarse con honestidad a medida que evoluciona.