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Enfermedad

Mielitis felina

Otros nombres: Inflamación de la médula espinal

Mielitis felina
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

nervioso

Severidad

grave

Contagiosa

No

Edad típica

adulto

Síntomas principales

  • paresia
  • ataxia
  • dolor espinal
  • alteración de reflejos
  • retención urinaria

¿Qué es?

La mielitis es la inflamación de la médula espinal, el haz de fibras nerviosas que recorre la columna vertebral y conecta el cerebro con el resto del cuerpo. Cuando se inflama, las señales nerviosas no pasan bien y aparecen alteraciones motoras y sensitivas.

Las causas son variadas: infecciones (víricas, bacterianas, fúngicas, parasitarias), procesos inmunomediados, traumatismos con componente inflamatorio o algunas enfermedades sistémicas.

Cómo se manifiesta

Los signos dependen del segmento de médula afectado: debilidad o parálisis de una o varias extremidades, falta de coordinación, dolor en la columna, alteración de los reflejos y, en casos más graves, dificultad para orinar o defecar.

La aparición puede ser aguda o progresiva. Cualquier alteración brusca de la marcha o dolor de espalda merece valoración veterinaria pronta.

Diagnóstico y atención

El veterinario realiza exploración neurológica para localizar la lesión y deriva habitualmente a un especialista para imágenes (resonancia) y análisis de líquido cefalorraquídeo. El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario, generalmente con ingreso inicial.

Acude a urgencias si tu gato pierde de forma brusca la fuerza en las patas o muestra dolor intenso de columna.

Prevención

Mantener el calendario vacunal al día y reducir el acceso a fuentes de infección (peleas, garrapatas) ayuda en algunas formas infecciosas.

Tras la enfermedad

El pronóstico depende de la causa, la severidad y la rapidez del tratamiento. Algunos gatos recuperan función completa; otros quedan con secuelas. La fisioterapia y el seguimiento veterinario son clave durante la convalecencia.