Mielitis felina
Otros nombres: Inflamación de la médula espinal
Sistema
nervioso
Severidad
grave
Contagiosa
No
Edad típica
adulto
Síntomas principales
- paresia
- ataxia
- dolor espinal
- alteración de reflejos
- retención urinaria
¿Qué es?
La mielitis es la inflamación de la médula espinal, el haz de fibras nerviosas que recorre la columna vertebral y conecta el cerebro con el resto del cuerpo. Cuando se inflama, las señales nerviosas no pasan bien y aparecen alteraciones motoras y sensitivas.
Las causas son variadas: infecciones (víricas, bacterianas, fúngicas, parasitarias), procesos inmunomediados, traumatismos con componente inflamatorio o algunas enfermedades sistémicas.
Cómo se manifiesta
Los signos dependen del segmento de médula afectado: debilidad o parálisis de una o varias extremidades, falta de coordinación, dolor en la columna, alteración de los reflejos y, en casos más graves, dificultad para orinar o defecar.
La aparición puede ser aguda o progresiva. Cualquier alteración brusca de la marcha o dolor de espalda merece valoración veterinaria pronta.
Diagnóstico y atención
El veterinario realiza exploración neurológica para localizar la lesión y deriva habitualmente a un especialista para imágenes (resonancia) y análisis de líquido cefalorraquídeo. El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario, generalmente con ingreso inicial.
Acude a urgencias si tu gato pierde de forma brusca la fuerza en las patas o muestra dolor intenso de columna.
Prevención
Mantener el calendario vacunal al día y reducir el acceso a fuentes de infección (peleas, garrapatas) ayuda en algunas formas infecciosas.
Tras la enfermedad
El pronóstico depende de la causa, la severidad y la rapidez del tratamiento. Algunos gatos recuperan función completa; otros quedan con secuelas. La fisioterapia y el seguimiento veterinario son clave durante la convalecencia.