GatoNova
Enfermedad

Micoplasmosis hemotrópica felina

Otros nombres: Hemobartonelosis felina, Anemia infecciosa felina

Micoplasmosis hemotrópica felina
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

infeccioso

Severidad

grave

Contagiosa

Edad típica

adulto

Síntomas principales

  • mucosas pálidas
  • letargia
  • fiebre
  • anorexia
  • ictericia

¿Qué es?

La micoplasmosis hemotrópica (antes conocida como hemobartonelosis) es una infección por micoplasmas que parasitan los glóbulos rojos del gato. Esto provoca su destrucción acelerada y, en consecuencia, anemia.

Se transmite probablemente por picaduras de pulgas, mordeduras entre gatos y transfusiones; algunos gatos son portadores asintomáticos durante mucho tiempo. Los gatos con FeLV o FIV, o con otras enfermedades inmunosupresoras, tienen mayor riesgo de desarrollar cuadros graves.

Cómo se manifiesta

El gato presenta mucosas pálidas, decaimiento marcado, fiebre, pérdida de apetito, intolerancia al ejercicio y, en casos más graves, ictericia (mucosas amarillentas). La anemia puede instaurarse de forma rápida.

La transmisión potencial entre gatos hace recomendable aislar al animal afectado de otros gatos del hogar mientras se valora.

Diagnóstico y atención

El veterinario confirma con analítica y pruebas específicas (PCR para detectar el agente). Es importante descartar coinfecciones (FeLV, FIV). El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario, en algunos casos con ingreso si la anemia es importante.

Acude pronto ante palidez de mucosas, fiebre y decaimiento.

Prevención

Un buen control de pulgas según las pautas que indique el veterinario, evitar el contacto con gatos desconocidos y, en gateras de varios animales, manejo sanitario riguroso reducen el riesgo.

Tras la enfermedad

Muchos gatos responden bien al tratamiento, aunque pueden quedar como portadores. El seguimiento veterinario con analíticas de control permite valorar la evolución y la posible recidiva.