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Enfermedad

Mastitis felina

Otros nombres: Inflamación mamaria felina

Mastitis felina
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

reproductor

Severidad

grave

Contagiosa

No

Edad típica

adulto

Síntomas principales

  • mamas enrojecidas
  • aumento de temperatura local
  • dolor
  • secreción anormal de leche
  • fiebre

¿Qué es?

La mastitis felina es la inflamación, normalmente infecciosa, de una o varias glándulas mamarias en gatas lactantes (y, con menor frecuencia, en pseudogestaciones). Las bacterias entran por el pezón o desde la piel y se multiplican en la glándula, provocando dolor y, si avanza, afectación general.

Si no se trata, la mastitis puede progresar a abscesos o necrosis de la glándula y poner en riesgo tanto a la madre como a los gatitos lactantes.

Cómo se manifiesta

La glándula afectada se ve enrojecida, caliente, hinchada y dolorosa. La leche puede tener aspecto anormal (espesa, con grumos, sanguinolenta o purulenta). La gata puede tener fiebre, estar decaída, comer menos y rechazar que los gatitos mamen.

Los gatitos pueden notar el cambio en la leche y rechazar la toma, o no ganar peso bien.

Diagnóstico y atención

El veterinario confirma por exploración y, si es necesario, analítica y cultivo de la leche. El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario. En algunos casos, los gatitos deben suspender la toma de la glándula afectada y suplementarse temporalmente.

Acude pronto si notas glándulas mamarias inflamadas, dolorosas o con leche anormal.

Prevención

Higiene del nido de cría, vigilancia diaria de las mamas durante la lactancia y consulta veterinaria a las primeras molestias reducen el riesgo de complicaciones.

Tras la enfermedad

La recuperación suele ser buena si el tratamiento es temprano. El veterinario indicará cuándo los gatitos pueden volver a la toma normal y los controles necesarios.