Mastitis felina
Otros nombres: Inflamación mamaria felina
Sistema
reproductor
Severidad
grave
Contagiosa
No
Edad típica
adulto
Síntomas principales
- mamas enrojecidas
- aumento de temperatura local
- dolor
- secreción anormal de leche
- fiebre
¿Qué es?
La mastitis felina es la inflamación, normalmente infecciosa, de una o varias glándulas mamarias en gatas lactantes (y, con menor frecuencia, en pseudogestaciones). Las bacterias entran por el pezón o desde la piel y se multiplican en la glándula, provocando dolor y, si avanza, afectación general.
Si no se trata, la mastitis puede progresar a abscesos o necrosis de la glándula y poner en riesgo tanto a la madre como a los gatitos lactantes.
Cómo se manifiesta
La glándula afectada se ve enrojecida, caliente, hinchada y dolorosa. La leche puede tener aspecto anormal (espesa, con grumos, sanguinolenta o purulenta). La gata puede tener fiebre, estar decaída, comer menos y rechazar que los gatitos mamen.
Los gatitos pueden notar el cambio en la leche y rechazar la toma, o no ganar peso bien.
Diagnóstico y atención
El veterinario confirma por exploración y, si es necesario, analítica y cultivo de la leche. El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario. En algunos casos, los gatitos deben suspender la toma de la glándula afectada y suplementarse temporalmente.
Acude pronto si notas glándulas mamarias inflamadas, dolorosas o con leche anormal.
Prevención
Higiene del nido de cría, vigilancia diaria de las mamas durante la lactancia y consulta veterinaria a las primeras molestias reducen el riesgo de complicaciones.
Tras la enfermedad
La recuperación suele ser buena si el tratamiento es temprano. El veterinario indicará cuándo los gatitos pueden volver a la toma normal y los controles necesarios.