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Enfermedad

Intoxicación por cebolla y ajo en gato

Otros nombres: Allium toxicity felina

Intoxicación por cebolla y ajo en gato
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

infeccioso

Severidad

grave

Contagiosa

No

Edad típica

cualquier edad

Síntomas principales

  • letargia
  • mucosas pálidas
  • hematuria
  • vómitos
  • anemia hemolítica

¿Qué es?

La intoxicación por cebolla y ajo en gatos se debe a compuestos del género Allium (cebolla, ajo, puerro, cebollino) que dañan los glóbulos rojos del gato y provocan anemia hemolítica. Los gatos son más sensibles que los perros y dosis relativamente pequeñas pueden causar problemas.

Las fuentes habituales son restos de comida humana con cebolla o ajo (sopas, salsas, papillas para niños), alimentos en polvo (cebolla deshidratada) y, ocasionalmente, dietas caseras mal formuladas.

Cómo se manifiesta

Los primeros signos pueden ser vómitos y decaimiento en las horas siguientes a la ingestión. Tras 1-3 días aparecen los signos de la anemia: mucosas pálidas o amarillentas, debilidad, frecuencia cardiaca rápida, orina más oscura (por la hemoglobina liberada) e intolerancia al ejercicio.

Es una situación que requiere atención veterinaria, incluso si los primeros síntomas parecen leves.

Diagnóstico y atención

El veterinario confirma con analítica que muestra la anemia y los signos característicos en los glóbulos rojos. El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario; en casos graves puede ser necesaria transfusión.

Si sospechas que tu gato ha comido cebolla o ajo (incluido cocido), consulta sin demora al veterinario. Lleva información sobre la cantidad y el tipo.

Prevención

No dar restos de comida humana al gato, especialmente si contiene cebolla, ajo, puerro o cebollino, ni siquiera en pequeñas cantidades. Revisar las etiquetas de la comida para bebés y de cualquier alimento humano que pueda llegar al gato. Las dietas caseras para gatos deben formularse con asesoramiento veterinario.

Tras la enfermedad

La recuperación depende de la cantidad y de la respuesta al tratamiento. El veterinario indicará controles analíticos para confirmar la normalización de la sangre.