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Enfermedad

Inmunodeficiencia felina (FIV)

Otros nombres: FIV, Sida felino

Inmunodeficiencia felina (FIV)
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

inmunitario

Severidad

grave

Contagiosa

Edad típica

adulto

Síntomas principales

  • infecciones recurrentes
  • gingivitis crónica
  • pérdida de peso
  • fiebre intermitente
  • ganglios inflamados

¿Qué es?

La inmunodeficiencia felina (FIV) es una infección por un lentivirus específico de los gatos, similar en estructura al VIH humano pero no contagioso a personas ni a otras especies. Afecta progresivamente al sistema inmunitario, debilitando las defensas frente a infecciones oportunistas.

La transmisión principal es por mordedura profunda durante peleas territoriales (de ahí su mayor prevalencia en machos enteros con acceso al exterior). La transmisión por convivencia tranquila o por compartir cuencos es muy baja.

Cómo se manifiesta

La infección suele tener tres fases: aguda (con fiebre y ganglios inflamados transitorios), latente (años sin signos) y final (con inmunodeficiencia clínica). En la fase final aparecen infecciones recurrentes (orales, respiratorias, cutáneas), gingivitis crónica intensa, pérdida de peso progresiva y, en algunos casos, neoplasias.

Muchos gatos infectados viven años en fase latente sin signos clínicos relevantes, por lo que el diagnóstico precoz permite un manejo preventivo efectivo.

Diagnóstico y atención

El diagnóstico se basa en test rápido en sangre confirmado con PCR si es necesario. Los gatitos nacidos de madres infectadas pueden dar positivo por anticuerpos maternos sin estar realmente infectados (retest a los 6 meses).

No existe tratamiento curativo. El manejo se centra en prevención de infecciones oportunistas, revisiones veterinarias cada 6 meses, dieta adecuada y evitar el estrés. El tratamiento de las infecciones secundarias se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario.

Prevención

No existe vacuna eficaz disponible actualmente en la mayoría de países europeos (en algunas regiones hubo una vacuna que se retiró por interferencia diagnóstica). La principal prevención es la esterilización (reduce peleas), evitar acceso libre al exterior y test serológico antes de introducir un gato nuevo en hogar con otros felinos.

Tras la enfermedad

Los gatos FIV positivos pueden vivir muchos años con calidad si se mantiene un manejo adecuado. La esperanza de vida media en gatos FIV bien manejados se acerca a la de gatos sanos en muchos casos. La convivencia con otros gatos no infectados es posible si no hay peleas y se mantienen las revisiones periódicas.