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Enfermedad

Íleo paralítico felino

Otros nombres: Detención del peristaltismo

Íleo paralítico felino
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

digestivo

Severidad

grave

Contagiosa

No

Edad típica

adulto

Síntomas principales

  • distensión abdominal
  • vómitos
  • ausencia de defecación
  • letargia

¿Qué es?

El íleo paralítico es la detención del movimiento normal del intestino (peristaltismo). El intestino deja de empujar el contenido hacia adelante, se distiende y los gases y líquidos se acumulan, provocando malestar y deshidratación.

Puede aparecer tras cirugías abdominales, alteraciones electrolíticas, pancreatitis, sepsis, traumatismos o como complicación de enfermedades sistémicas. No es una enfermedad por sí misma, sino la consecuencia de otro problema.

Cómo se manifiesta

El gato deja de defecar, presenta vómitos, abdomen distendido y se muestra muy decaído. Puede rechazar la comida y mostrar dolor al manipular el abdomen. Conforme avanza, aparece deshidratación y empeoramiento del estado general.

Es un cuadro grave que evoluciona en horas o pocos días y requiere ingreso veterinario.

Diagnóstico y atención

El veterinario confirma con exploración, radiografía y ecografía, descartando obstrucciones físicas (cuerpos extraños, masas) que requieren cirugía. El tratamiento incluye hospitalización, fluidoterapia y corrección de la causa de base, según prescriba el equipo veterinario.

Acude a urgencias ante un gato que no defeca, vomita y está apagado.

Prevención

No es prevenible directamente, pero un buen manejo postoperatorio, control rápido de procesos como pancreatitis y evitar deshidratación reducen el riesgo.

Tras la enfermedad

Si la causa subyacente se resuelve, el intestino suele recuperar su función. El veterinario indicará pauta de realimentación gradual y controles para confirmar la normalización del tránsito.