Íleo paralítico felino
Otros nombres: Detención del peristaltismo
Sistema
digestivo
Severidad
grave
Contagiosa
No
Edad típica
adulto
Síntomas principales
- distensión abdominal
- vómitos
- ausencia de defecación
- letargia
¿Qué es?
El íleo paralítico es la detención del movimiento normal del intestino (peristaltismo). El intestino deja de empujar el contenido hacia adelante, se distiende y los gases y líquidos se acumulan, provocando malestar y deshidratación.
Puede aparecer tras cirugías abdominales, alteraciones electrolíticas, pancreatitis, sepsis, traumatismos o como complicación de enfermedades sistémicas. No es una enfermedad por sí misma, sino la consecuencia de otro problema.
Cómo se manifiesta
El gato deja de defecar, presenta vómitos, abdomen distendido y se muestra muy decaído. Puede rechazar la comida y mostrar dolor al manipular el abdomen. Conforme avanza, aparece deshidratación y empeoramiento del estado general.
Es un cuadro grave que evoluciona en horas o pocos días y requiere ingreso veterinario.
Diagnóstico y atención
El veterinario confirma con exploración, radiografía y ecografía, descartando obstrucciones físicas (cuerpos extraños, masas) que requieren cirugía. El tratamiento incluye hospitalización, fluidoterapia y corrección de la causa de base, según prescriba el equipo veterinario.
Acude a urgencias ante un gato que no defeca, vomita y está apagado.
Prevención
No es prevenible directamente, pero un buen manejo postoperatorio, control rápido de procesos como pancreatitis y evitar deshidratación reducen el riesgo.
Tras la enfermedad
Si la causa subyacente se resuelve, el intestino suele recuperar su función. El veterinario indicará pauta de realimentación gradual y controles para confirmar la normalización del tránsito.