GatoNova
Enfermedad

Hidrocefalia felina

Otros nombres: Acumulación de líquido cefalorraquídeo

Hidrocefalia felina
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

nervioso

Severidad

grave

Contagiosa

No

Edad típica

gatito

Síntomas principales

  • cráneo abombado
  • retraso del desarrollo
  • ceguera
  • convulsiones
  • ataxia

¿Qué es?

La hidrocefalia es la acumulación anormal de líquido cefalorraquídeo (el líquido que rodea y protege el cerebro) dentro de los ventrículos cerebrales. La presión que ejerce ese líquido dificulta el desarrollo normal del cerebro.

Puede ser congénita (presente desde el nacimiento, por malformaciones del sistema de drenaje del líquido) o adquirida (por procesos inflamatorios, infecciosos o tumorales). En gatitos, lo habitual es la forma congénita.

Cómo se manifiesta

En gatitos jóvenes destaca un cráneo abombado, ojos desviados hacia abajo (signo del sol poniente), retraso en el desarrollo, dificultades para aprender comportamientos básicos, ataxia, convulsiones y ceguera parcial o total.

La intensidad de los signos varía: algunos gatitos llevan vidas relativamente normales, otros tienen afectación grave.

Diagnóstico y atención

El veterinario sospecha por la exploración y confirma con ecografía cerebral (cuando las suturas craneales aún están abiertas) o resonancia magnética. El manejo combina tratamientos sintomáticos y, en algunos casos seleccionados, cirugía de derivación, decisiones que toma el equipo veterinario.

Acude pronto ante un gatito con cabeza abombada, retraso de desarrollo o convulsiones.

Prevención

Las formas congénitas no se previenen. En la cría responsable, no usar progenitores que hayan dado camadas afectadas reduce el riesgo.

Tras la enfermedad

La información disponible es limitada y el pronóstico varía mucho entre individuos. El veterinario ayudará a valorar la calidad de vida y a tomar decisiones en función de la evolución concreta del gatito.