Herpesvirus felino (rinotraqueítis)
Otros nombres: FHV-1, Rinotraqueítis viral felina, Herpes felino
Sistema
respiratorio
Severidad
moderada
Contagiosa
Sí
Edad típica
cualquier edad
Síntomas principales
- estornudos
- conjuntivitis
- secreción nasal y ocular
- fiebre
- úlceras corneales
¿Qué es?
El herpesvirus felino tipo 1 (FHV-1), conocido también como virus de la rinotraqueítis viral felina, es junto al calicivirus uno de los principales agentes del complejo respiratorio felino. Es un virus muy contagioso entre gatos y su característica más relevante es que, tras la infección primaria, persiste de forma latente en el organismo de por vida, con posibles reactivaciones ante situaciones de estrés.
La transmisión es directa por contacto con secreciones de gatos infectados o por fómites contaminados.
Cómo se manifiesta
La primoinfección suele producir un cuadro respiratorio agudo con estornudos repetidos, secreción nasal y ocular, conjuntivitis marcada (a menudo con ambos ojos muy enrojecidos y semicerrados), fiebre y apatía. Las úlceras corneales y la queratitis son complicaciones oftalmológicas características.
Las recidivas suelen ser más leves que la primoinfección y se desencadenan por factores estresantes: cambio de hogar, llegada de otra mascota, hospitalización, estados inmunodeprimidos.
Diagnóstico y atención
El diagnóstico se sospecha por los signos clínicos y se confirma mediante PCR sobre hisopo orofaríngeo o conjuntival cuando es necesario. El tratamiento depende del cuadro y lo prescribe el veterinario: las medidas habituales incluyen soporte de hidratación, limpieza ocular, tratamiento de las lesiones corneales y prevención de complicaciones bacterianas.
En cuadros oftalmológicos avanzados puede ser necesario un control oftalmológico específico.
Prevención
La vacunación frente al herpesvirus está incluida en el calendario básico felino (vacuna trivalente con panleucopenia y calicivirus). Reduce la gravedad de la primoinfección pero no impide la latencia ni todas las reactivaciones. Reducir el estrés ambiental, evitar la sobrepoblación felina y mantener una buena nutrición son medidas complementarias.
Tras la enfermedad
La primoinfección se resuelve normalmente en 1-3 semanas con tratamiento adecuado. Las úlceras corneales pueden dejar opacidades residuales. Los gatos portadores latentes pueden tener brotes intermitentes a lo largo de su vida, especialmente ante estresores.