GatoNova
Enfermedad

Giardiasis felina

Otros nombres: Infección por Giardia

Giardiasis felina
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

digestivo

Severidad

moderada

Contagiosa

Edad típica

joven

Síntomas principales

  • diarrea crónica
  • heces blandas y malolientes
  • pérdida de peso
  • vómitos ocasionales
  • pelaje deteriorado

¿Qué es?

La giardiasis felina es una infección intestinal por el protozoo Giardia duodenalis (también conocido como Giardia intestinalis o G. lamblia). El parásito se adhiere a la mucosa del intestino delgado y dificulta la absorción de nutrientes.

Es una zoonosis potencial: aunque la transmisión gato-humano no es la principal vía de infección humana (las personas se infectan sobre todo por agua contaminada), conviene mantener higiene rigurosa.

Cómo se manifiesta

Diarrea crónica o recurrente como signo principal, con heces blandas, voluminosas, malolientes y a veces con moco. La pérdida de peso es progresiva pese a mantener apetito. En gatitos puede haber retraso del crecimiento.

Muchos gatos infectados (especialmente adultos sanos) son portadores asintomáticos: eliminan quistes en heces sin mostrar signos clínicos.

Diagnóstico y atención

El diagnóstico se realiza mediante test rápido específico (antígeno fecal) o análisis coprológico, complementado con PCR si es necesario. El protozoo es escurridizo en pruebas: a menudo hace falta repetir el coprológico para confirmar.

El tratamiento específico lo prescribe el veterinario y suele incluir tratamiento ambiental (las quistes de Giardia son resistentes y persisten en el entorno). Es esencial desinfectar areneros y zonas de descanso durante el tratamiento.

Prevención

Higiene del entorno (areneros, cuencos), evitar fuentes de agua estancada, lavarse las manos tras manipular al gato. En hogares con varios gatos, tratar a todos los positivos a la vez para evitar reinfestaciones cruzadas.

Tras la enfermedad

Con tratamiento correcto la mayoría de gatos se recupera bien. Las recidivas son frecuentes si no se desinfecta correctamente el entorno. El seguimiento veterinario incluye coprológico de control varias semanas después del tratamiento.