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Enfermedad

Gastritis crónica felina

Otros nombres: Inflamación crónica del estómago

Gastritis crónica felina
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

digestivo

Severidad

moderada

Contagiosa

No

Edad típica

adulto

Síntomas principales

  • vómitos recurrentes
  • pérdida de apetito
  • pérdida de peso
  • cambios en el pelaje

¿Qué es?

La gastritis crónica felina es una inflamación persistente del estómago. La pared del órgano se irrita y produce vómitos repetidos, molestias digestivas y, con el tiempo, alteraciones en la absorción de nutrientes.

Las causas son variadas: intolerancias alimentarias, ingestión de irritantes, parasitosis, infecciones, enfermedad inflamatoria intestinal y, en algunos casos, procesos más serios. Identificar la causa requiere un estudio veterinario completo.

Cómo se manifiesta

El signo principal es el vómito recurrente, a veces semanal o incluso diario, no siempre relacionado con la comida. El gato puede perder apetito, perder peso y mostrar un pelaje más pobre o descuidado. Algunos siguen comiendo con normalidad y aun así adelgazan.

Muchos tutores normalizan el vómito ocasional, pero más de uno o dos episodios al mes merecen valoración veterinaria.

Diagnóstico y atención

El veterinario realiza analítica, ecografía abdominal y, si es necesario, endoscopia con biopsias para llegar al diagnóstico. El manejo combina cambios dietéticos y, según el caso, tratamiento específico que prescribe el veterinario.

Acude antes si el gato deja de comer por completo, vomita sangre o se deshidrata.

Prevención

Dieta de calidad adecuada al gato, control regular de parásitos, evitar restos de comida humana y mantener el entorno libre de plantas tóxicas y objetos que puedan ingerir reduce el riesgo.

Tras la enfermedad

Muchos gatos mejoran de forma notable con un plan adecuado, aunque la gastritis crónica puede acompañar al gato toda la vida. El seguimiento veterinario periódico permite ajustar la dieta y el tratamiento según evolucione.