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Enfermedad

Fractura mandibular felina

Otros nombres: Trauma mandibular

Fractura mandibular felina
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

musculoesqueletico

Severidad

grave

Contagiosa

No

Edad típica

cualquier edad

Síntomas principales

  • incapacidad de cerrar la boca correctamente
  • babeo con sangre
  • dificultad para comer
  • asimetría facial
  • antecedente traumático reciente (caída, atropello)

¿Qué es?

La fractura mandibular es la rotura del hueso de la mandíbula (la inferior, principalmente), casi siempre como consecuencia de un traumatismo: caída desde altura, atropello, mordedura por otro animal. Es una de las fracturas más frecuentes en gatos por sus hábitos exploratorios.

El punto de rotura más común es la sínfisis mandibular (la unión central de las dos mitades de la mandíbula).

Cómo se manifiesta

Incapacidad o gran dificultad para cerrar la boca, babeo con sangre, asimetría facial visible, dificultad o rechazo total a comer, dolor evidente al manipular la zona, vocalización en respuesta al dolor. Suele haber antecedente reciente de caída, atropello o pelea con otro animal.

Diagnóstico y atención

La exploración revela la deformidad y la movilidad anormal. La radiografía o TAC confirman la localización y extensión de la fractura.

El tratamiento es quirúrgico: estabilización con alambre, placas o cerclaje según el tipo de fractura. El manejo del dolor postoperatorio y la nutrición durante la consolidación (alimento blando, a veces sonda esofágica en casos complejos) son esenciales.

Prevención

Prevenir traumatismos: gato estrictamente en interior, mosquiteras seguras en ventanas y balcones, evitar peleas con otros animales (esterilización reduce peleas territoriales).

Tras la enfermedad

La consolidación ósea tarda entre 4 y 8 semanas. Con cirugía adecuada y cuidados postoperatorios, la mayoría de gatos recupera función mandibular completa. Algunos casos requieren ajustes dentales posteriores.