Fractura femoral felina
Otros nombres: Fractura del fémur
Sistema
musculoesqueletico
Severidad
grave
Contagiosa
No
Edad típica
cualquier edad
Síntomas principales
- cojera con apoyo nulo
- tumefacción del muslo
- crepitación
- dolor intenso
¿Qué es?
La fractura femoral felina es la rotura del fémur, el hueso largo del muslo. Es una de las fracturas más frecuentes en gatos y suele producirse por traumas de cierta intensidad: caídas desde altura, atropellos, peleas o, en algunos casos, fracturas espontáneas en huesos debilitados por enfermedad.
Es una lesión dolorosa y limitante: el gato no puede apoyar la pata afectada y necesita atención veterinaria inmediata.
Cómo se manifiesta
El signo más evidente es la imposibilidad de apoyar la pata, con el miembro en posición anormal, hinchazón del muslo y dolor intenso a la manipulación. A veces se nota una sensación de crujido (crepitación) al mover la zona, aunque no conviene intentar comprobarlo en casa por el dolor que produce.
En fracturas abiertas (con hueso visible o herida) la urgencia es máxima por el riesgo de infección.
Diagnóstico y atención
Es una urgencia veterinaria. El veterinario realiza exploración y radiografía para confirmar el tipo y la localización exactos de la fractura. El tratamiento es quirúrgico en la mayoría de los casos. Para el traslado, mantener al gato lo más quieto posible en un transportín firme, sin forzar la posición de la pata, y acudir a urgencias sin demora.
Prevención
Proteger ventanas y balcones con redes específicas, mantener al gato fuera del alcance de perros desconocidos y vigilar accesos a zonas peligrosas.
Razas con mayor incidencia
No hay predisposición racial: depende del modo de vida.
Tras la enfermedad
Con cirugía y seguimiento adecuado, la mayoría de los gatos recuperan funcionalidad completa de la pata. El periodo de recuperación requiere reposo estricto, controles radiográficos periódicos y reintroducción progresiva de la actividad bajo supervisión veterinaria.