Estreñimiento crónico felino
Otros nombres: Constipación felina
Sistema
digestivo
Severidad
moderada
Contagiosa
No
Edad típica
senior
Síntomas principales
- heces duras infrecuentes
- tenesmo
- esfuerzo en el arenero
- abdomen distendido
- anorexia
¿Qué es?
El estreñimiento crónico es la dificultad persistente para defecar. Las heces se acumulan en el colon, pierden agua y se vuelven duras, lo que dificulta aún más su expulsión. Si no se controla, puede evolucionar a megacolon, una dilatación permanente del colon que pierde su capacidad de contraerse.
Las causas son variadas: deshidratación crónica (asociada por ejemplo a enfermedad renal), poca actividad, dietas pobres en fibra o agua, dolor al defecar (por problemas anales o de columna), obstrucciones mecánicas o cambios degenerativos del colon en gatos mayores.
Cómo se manifiesta
El gato visita el arenero, hace esfuerzos prolongados y consigue expulsar heces duras, escasas o ninguna. Puede estar más apagado, comer menos, mostrar abdomen distendido y, en casos avanzados, vomitar. A veces el dueño confunde los esfuerzos con problemas urinarios.
La evolución es lenta pero conviene actuar pronto: cuanto más tarda en resolverse, más daño se hace al colon.
Diagnóstico y atención
El veterinario explora, palpa el abdomen y confirma con radiografía. Es importante buscar la causa de fondo. El manejo incluye corrección de la deshidratación, dieta adecuada, enriquecimiento ambiental y tratamientos específicos que prescribe el veterinario.
Acude pronto si el gato lleva más de 48 horas sin defecar, está apagado o vomita.
Prevención
Asegura agua fresca y abundante, considera incorporar alimentación húmeda en la dieta, mantén al gato activo, vigila el peso y atiende pronto cualquier problema digestivo o renal.
Tras la enfermedad
Muchos casos se controlan bien con manejo diario; los casos avanzados pueden requerir tratamientos prolongados. El seguimiento veterinario ayuda a evitar la progresión a megacolon, que es de manejo mucho más complicado.