GatoNova
Enfermedad

Esporotricosis felina

Otros nombres: Infección por Sporothrix

Esporotricosis felina
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

infeccioso

Severidad

grave

Contagiosa

Edad típica

adulto

Síntomas principales

  • nódulos cutáneos
  • úlceras drenantes
  • linfadenopatía
  • afectación nasal

¿Qué es?

La esporotricosis es una infección por el hongo Sporothrix, presente en suelos, plantas y materia orgánica. Suele entrar por pequeñas heridas en la piel y produce lesiones cutáneas localizadas que pueden extenderse.

En gatos puede ser especialmente importante porque excretan grandes cantidades del hongo en las lesiones, lo que aumenta el riesgo de transmisión a otros gatos y a personas (zoonosis directa por contacto con lesiones).

Cómo se manifiesta

Los signos típicos son nódulos cutáneos que aparecen sobre todo en cabeza, orejas y extremidades. Estos nódulos pueden ulcerarse y drenar. Los ganglios cercanos se inflaman. En algunos casos hay afectación nasal o, raramente, diseminación a órganos internos.

La evolución es crónica y, sin tratamiento, las lesiones tienden a multiplicarse.

Diagnóstico y atención

El veterinario confirma con citología o cultivo de las lesiones. El tratamiento es prolongado (meses) y siempre lo prescribe el veterinario, con controles regulares para valorar la respuesta.

Consulta pronto si el gato presenta heridas que no curan o nódulos cutáneos que progresan.

Prevención (incluida la zoonótica)

Manejar al gato afectado con guantes, cubrir las lesiones cuando sea posible, mantener una higiene cuidadosa del entorno y aislar al animal de otros gatos durante el tratamiento reduce el riesgo de transmisión. Las personas con dudas o lesiones cutáneas tras manejo de un gato afectado deben consultar a un médico humano.

Tras la enfermedad

Muchos gatos responden al tratamiento, pero requiere constancia y supervisión veterinaria continua. El veterinario indicará los controles necesarios y cuándo considerar curado el cuadro.