Ductus arterioso persistente felino
Otros nombres: PDA felino
Sistema
cardiovascular
Severidad
grave
Contagiosa
No
Edad típica
gatito
Síntomas principales
- soplo continuo
- retraso del crecimiento
- intolerancia al ejercicio
- disnea
¿Qué es?
El ductus arterioso persistente felino es una cardiopatía congénita en la que un vaso fetal llamado ductus arterioso, que durante la vida intrauterina conecta la arteria aorta con la arteria pulmonar, no se cierra tras el nacimiento como debería. Esa conexión anómala produce una mezcla de sangre entre los dos circuitos y sobrecarga el corazón.
Es una de las cardiopatías congénitas que se diagnostican con relativa frecuencia en gatitos al detectar un soplo característico en revisión.
Cómo se manifiesta
El signo de sospecha es un soplo cardiaco continuo (“a vapor de locomotora”) detectado en las primeras revisiones del gatito. Si el ductus es grande, el gatito muestra retraso del crecimiento, intolerancia al ejercicio, dificultad respiratoria con el esfuerzo y, sin tratamiento, evoluciona a insuficiencia cardiaca.
Muchos casos se descubren en la primera consulta pediátrica al auscultar al gatito.
Diagnóstico y atención
El veterinario sospecha por el soplo y confirma con ecocardiografía, que visualiza el ductus y permite medir su tamaño y consecuencias. El tratamiento de elección es el cierre del ductus, que puede hacerse mediante cirugía o mediante técnicas mínimamente invasivas, según el caso y la disponibilidad de centros especializados. La decisión la toma el veterinario en consulta con cardiología.
Prevención
La prevención es de cría: pruebas a reproductores en líneas con casos previos.
Razas con mayor incidencia
No hay predisposición racial muy marcada en gato.
Tras la enfermedad
El cierre quirúrgico en gatos jóvenes ofrece excelente pronóstico, con vida normal posterior. Sin tratamiento, la mayoría de los casos desarrolla insuficiencia cardiaca con el tiempo, por lo que la intervención precoz es muy recomendable.