Desprendimiento de retina felino
Otros nombres: Retinal detachment felino
Sistema
sensorial
Severidad
crítica
Contagiosa
No
Edad típica
senior
Síntomas principales
- ceguera súbita
- midriasis fija
- desorientación
- cambio de comportamiento
¿Qué es?
El desprendimiento de retina felino es la separación de la retina (la capa sensible a la luz del fondo del ojo) del tejido al que normalmente está unida. Sin esa unión, la retina deja de funcionar correctamente y la visión se pierde, total o parcialmente, en el ojo afectado.
En gatos la causa más frecuente es la hipertensión arterial sistémica, a menudo asociada a enfermedad renal crónica o hipertiroidismo. Otras causas son uveítis, infecciones, tumores o traumatismos. Por tanto, no es “sólo” un problema ocular: con frecuencia es la primera señal de una enfermedad sistémica.
Cómo se manifiesta
El signo más llamativo es la ceguera súbita, a veces bilateral, en un gato que la víspera veía con normalidad. El gato puede mostrar pupilas muy dilatadas que no reaccionan a la luz, desorientación en lugares conocidos, comportamiento extraño (vocalización, miedo) o golpearse con los muebles.
La ceguera súbita en un gato adulto es una urgencia que merece valoración veterinaria sin demora.
Diagnóstico y atención
El veterinario realiza exploración oftalmológica completa, medición de la presión arterial (esencial) y analíticas para investigar la causa sistémica. El tratamiento se centra en la causa: control de la presión arterial, manejo de la enfermedad renal o tiroidea, y siempre lo prescribe el veterinario. Cuanto antes se controle la causa, mayor probabilidad de recuperar parte de la visión.
Prevención
El control de la presión arterial en gatos mayores, especialmente con enfermedad renal o tiroidea, es la principal medida preventiva. Por eso las revisiones periódicas a partir de los 7-8 años son tan importantes.
Razas con mayor incidencia
No hay predisposición racial clara para el desprendimiento, pero las razas con mayor incidencia de hipertensión secundaria pueden estar más expuestas.
Tras la enfermedad
El pronóstico visual depende de la duración del desprendimiento y de la respuesta al tratamiento de la causa. Algunos gatos recuperan visión, otros quedan ciegos. La mayoría se adapta sorprendentemente bien a la pérdida visual si el entorno se mantiene estable.