Dermatofitosis (tiña felina)
Otros nombres: Tiña, Microsporosis felina
Sistema
tegumentario
Severidad
leve
Contagiosa
Sí
Edad típica
cualquier edad
Síntomas principales
- alopecia circular
- descamación
- picor variable
- lesiones en cabeza y patas
- pelo quebradizo
¿Qué es?
La dermatofitosis felina (tiña) es una infección cutánea producida por hongos dermatofitos, principalmente Microsporum canis. Es una de las dermatopatías más comunes en gatos, especialmente en gatitos, gatos en colectividades y razas de pelo largo.
Es una zoonosis: puede transmitirse a personas, particularmente niños, ancianos e inmunodeprimidos. La transmisión se produce por contacto directo con el animal infectado o por fómites (cestas, ropa, brushes contaminados).
Cómo se manifiesta
Lesiones circulares con alopecia (zonas sin pelo), descamación y pelo quebradizo, frecuentemente en cabeza, orejas y patas. El picor es variable: puede estar ausente o ser intenso. Algunos gatos son portadores asintomáticos sin lesiones evidentes pero capaces de transmitir el hongo.
En casos avanzados las lesiones pueden generalizarse y aparecer costras y secreción serosa.
Diagnóstico y atención
El diagnóstico se realiza mediante examen con lámpara de Wood (algunas cepas fluorescen), examen microscópico de pelos arrancados (tricograma) y cultivo fúngico (referencia diagnóstica). El PCR de muestras cutáneas es una alternativa moderna más rápida.
El tratamiento combina abordaje tópico (champús específicos, baños) y sistémico (oral), prescrito siempre por el veterinario. La descontaminación del entorno (aspirado frecuente, lavado de ropa de cama a alta temperatura, desinfección de superficies) es fundamental: las esporas del hongo persisten en el ambiente durante meses.
Prevención
Evitar el contacto con gatos infectados o de procedencia desconocida sin chequeo previo, cuarentenar las nuevas incorporaciones a un hogar con varios gatos, higiene del entorno. En colectividades, screening periódico con lámpara de Wood y cultivo.
Precauciones para personas
Usar guantes al manipular al gato durante el tratamiento, lavarse las manos después de cada contacto, lavar la ropa con la que ha estado en contacto a alta temperatura, y consultar a un médico humano ante cualquier lesión cutánea sospechosa (manchas circulares con borde rojizo, especialmente en niños).
Tras la enfermedad
Con tratamiento correcto y descontaminación ambiental rigurosa, la resolución suele alcanzarse en 6-12 semanas. Se confirma con dos cultivos negativos consecutivos. Recidivas son posibles si el entorno no se ha descontaminado adecuadamente.