Dermatitis miliar felina
Otros nombres: Eczema miliar
Sistema
tegumentario
Severidad
leve
Contagiosa
No
Edad típica
adulto
Síntomas principales
- pequeñas pápulas con costra dorsal
- prurito
- alopecia parcheada
¿Qué es?
La dermatitis miliar felina es un patrón de lesiones cutáneas que consiste en pequeñas pápulas con costra, distribuidas sobre todo por el dorso del gato, que al pasar la mano se notan como granitos de mijo (de ahí el nombre). Como ocurre con el eccema o el complejo eosinofílico, es una manifestación, no una enfermedad concreta.
La causa subyacente más frecuente con diferencia es la alergia a la picadura de pulga, pero también pueden producirla otras alergias, parásitos, hongos o reacciones a alimentos.
Cómo se manifiesta
Se notan al acariciar al gato como pequeñas elevaciones con costra en la zona del lomo, sobre todo desde la base de la cola hacia delante. Hay picor variable, alopecia parcheada y, en algunos casos, lesiones por autotrauma debido al rascado. Muchos gatos las ocultan bien hasta que el problema es bastante extenso.
Descubrir “granitos” al peinar al gato es muchas veces el primer aviso.
Diagnóstico y atención
El primer paso es buscar pulgas o sus excrementos con un peine fino. El veterinario completa con citología, raspados y, según el caso, pruebas de alergias. El tratamiento es doble: tratar las lesiones y, sobre todo, controlar la causa de fondo. Siempre lo prescribe el veterinario.
Prevención
Control parasitario riguroso durante todo el año, incluso en gatos exclusivamente de interior (las pulgas entran en casa con facilidad). Dieta adecuada y atención temprana a cualquier signo cutáneo.
Razas con mayor incidencia
No hay predisposición racial clara.
Tras la enfermedad
Cuando la causa se controla, las lesiones se resuelven en pocas semanas. Las recaídas casi siempre apuntan a un control parasitario insuficiente o a una alergia no manejada del todo: ahí es donde el seguimiento veterinario marca la diferencia.