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Enfermedad

Colangiohepatitis felina

Otros nombres: Síndrome colangítico felino

Colangiohepatitis felina
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

digestivo

Severidad

grave

Contagiosa

No

Edad típica

adulto

Síntomas principales

  • ictericia
  • vómitos
  • anorexia
  • letargia
  • pérdida de peso

¿Qué es?

La colangiohepatitis felina es una inflamación que afecta a las vías biliares (los conductos que llevan la bilis del hígado al intestino) y al propio tejido hepático. Es una de las enfermedades hepáticas más frecuentes en el gato.

Existen formas neutrofílicas (más relacionadas con infecciones bacterianas que ascienden desde el intestino) y formas linfocíticas (de base inmunitaria, más crónicas). Puede asociarse a pancreatitis y EII, lo que se conoce como “triaditis felina”.

Cómo se manifiesta

El gato muestra falta de apetito, pérdida de peso, vómitos, apatía y, en muchos casos, ictericia: las mucosas, la piel y la parte blanca de los ojos se tiñen de amarillo. Puede haber fiebre en las formas agudas.

El curso varía: las formas agudas evolucionan en días; las crónicas, en semanas o meses, con altibajos.

Diagnóstico y atención

El veterinario apoya el diagnóstico en analítica (perfil hepático), ecografía abdominal y, idealmente, biopsia hepática para diferenciar las formas. El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario, generalmente con hospitalización inicial si hay ictericia marcada o el gato no come.

Acude pronto si tu gato deja de comer durante más de 24 horas, especialmente si está delgado o tiene mucosas amarillentas.

Prevención

No es prevenible de forma directa. Atender pronto cualquier problema digestivo y los controles veterinarios en gatos adultos ayudan a detectarla antes.

Tras la enfermedad

Las formas neutrofílicas suelen tener mejor pronóstico si se tratan a tiempo; las linfocíticas requieren manejo crónico. El seguimiento veterinario con controles analíticos es clave para mantener al gato estable.