Cetoacidosis diabética felina
Otros nombres: DKA felina
Sistema
endocrino
Severidad
crítica
Contagiosa
No
Edad típica
adulto
Síntomas principales
- debilidad extrema
- vómitos
- deshidratación
- aliento cetónico
- taquipnea
¿Qué es?
La cetoacidosis diabética es una complicación grave de la diabetes mellitus. Cuando el cuerpo no puede usar la glucosa de forma adecuada por el déficit hormonal característico de la diabetes, recurre a la grasa como combustible y produce cuerpos cetónicos en exceso. Esos cuerpos acidifican la sangre y desencadenan un cuadro metabólico que pone en peligro la vida del gato.
Suele aparecer en gatos diabéticos no diagnosticados, mal controlados o con infecciones u otras enfermedades concurrentes que descompensan la diabetes.
Cómo se manifiesta
El gato presenta debilidad intensa, vómitos, deshidratación marcada, respiración profunda y rápida, aliento con olor afrutado (cetónico) y deterioro rápido del estado general. Puede llegar al colapso y a la pérdida de consciencia.
Es una urgencia veterinaria absoluta; sin tratamiento rápido, el pronóstico es muy malo.
Diagnóstico y atención
El veterinario confirma con analítica completa (glucosa alta, cuerpos cetónicos, alteraciones electrolíticas y acidosis). El tratamiento se realiza siempre en hospitalización, con sueroterapia intensiva, corrección de las alteraciones metabólicas y el manejo hormonal específico que indique el equipo veterinario.
Acude a urgencias sin demora ante un gato diabético decaído, deshidratado o con vómitos.
Prevención
Un buen control de la diabetes con seguimiento veterinario regular, no modificar pautas por cuenta propia y consultar pronto ante cualquier cambio en el gato diabético reducen mucho el riesgo.
Tras la enfermedad
Si se supera el cuadro agudo, el pronóstico depende del control posterior de la diabetes. El veterinario establecerá los ajustes necesarios y los controles para mantener al gato estable a largo plazo.