Carcinoma de células escamosas felino
Otros nombres: CCE felino, Squamous cell carcinoma
Sistema
oncologico
Severidad
grave
Contagiosa
No
Edad típica
senior
Síntomas principales
- úlceras crónicas en nariz u orejas
- costras que no curan
- masas eritematosas
- sangrado oral persistente
¿Qué es?
El carcinoma de células escamosas felino es un tumor maligno de la piel y las mucosas que se origina en las células planas que recubren la superficie. En el gato aparece con más frecuencia en zonas con poco pelo y muy expuestas al sol (puntas de las orejas, nariz, párpados) y también dentro de la cavidad oral, donde el pronóstico es bastante más serio.
La forma cutánea está claramente ligada a la exposición solar acumulada, especialmente en gatos blancos o con manchas blancas en cara y orejas, cuya piel sin pigmento se daña con la radiación ultravioleta.
Cómo se manifiesta
La forma cutánea empieza como una zona enrojecida persistente, una costra que no cura o una pequeña úlcera que crece lentamente y vuelve cada vez que se cae. Suele afectar puntas de las orejas, plano nasal y párpados. La forma oral aparece como una masa, una úlcera en encía o bajo la lengua, mal aliento intenso, sangrado de boca y dificultad para comer.
Cualquier herida cutánea que no cicatriza en pocas semanas merece consulta veterinaria, sobre todo en gatos blancos mayores.
Diagnóstico y atención
El diagnóstico se confirma con biopsia. El veterinario evalúa la extensión con radiografías o TAC y plantea opciones según localización: cirugía amplia, radioterapia o combinación. El tratamiento es competencia exclusiva del veterinario y se adapta a cada caso.
Prevención
En gatos blancos o con cara muy clara: evitar el sol directo en las horas centrales, no dejarles tomar el sol durante horas en alféizares orientados al sur y, si el veterinario lo recomienda, usar protectores solares específicos para uso veterinario en orejas y nariz.
Razas con mayor incidencia
Van turco, khao manee y, en general, cualquier gato blanco o con manchas blancas extensas en cara y orejas.
Tras la enfermedad
La forma cutánea diagnosticada y tratada pronto tiene buen pronóstico. La forma oral es más complicada y conviene hablar el plan de cuidados con el veterinario priorizando la calidad de vida.