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Enfermedad

Calicivirus felino

Otros nombres: FCV, Calicivirus, Virus respiratorio felino

Calicivirus felino
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

respiratorio

Severidad

moderada

Contagiosa

Edad típica

cualquier edad

Síntomas principales

  • estornudos
  • secreción nasal
  • úlceras orales
  • fiebre
  • apatía

¿Qué es?

El calicivirus felino (FCV) es uno de los virus respiratorios más comunes en los gatos domésticos. Forma parte, junto al herpesvirus felino, del llamado complejo respiratorio felino (“rinotraqueítis del gato”). Tiene varias cepas con virulencia muy distinta: la mayoría producen un cuadro leve a moderado, pero existen variantes virulentas sistémicas (FCV-VSD) capaces de causar enfermedad grave.

La transmisión se produce por contacto directo entre gatos (secreciones nasales y orales), fómites contaminados (cuencos, juguetes, ropa de los humanos) y, con menor importancia, vía aerógena a corta distancia.

Cómo se manifiesta

Los signos clásicos incluyen estornudos repetidos, secreción nasal seromucosa, conjuntivitis y, de forma muy característica, úlceras en lengua, paladar o nariz que producen dolor al comer y babeo. La fiebre y la apatía suelen acompañar el cuadro.

En algunos ejemplares el virus persiste tras la curación clínica, convirtiéndolos en portadores que pueden contagiar a otros gatos. El curso típico dura entre una y dos semanas en casos leves; las cepas virulentas pueden producir cuadros sistémicos graves con afectación de órganos internos.

Diagnóstico y atención

El diagnóstico se basa en los signos clínicos y, cuando es necesario, en pruebas PCR sobre hisopo orofaríngeo. El tratamiento se ajusta a cada caso y lo prescribe el veterinario: las medidas básicas incluyen rehidratación, soporte nutricional, manejo del dolor de las úlceras orales y prevención de complicaciones bacterianas secundarias.

En cuadros leves el manejo es ambulatorio; los casos graves o las cepas virulentas pueden requerir hospitalización.

Prevención

La vacunación es la medida más eficaz y forma parte del calendario básico felino junto con la panleucopenia y el herpesvirus (vacuna trivalente). La inmunidad no es absoluta pero reduce mucho la gravedad y la duración del cuadro. La higiene del entorno y el aislamiento de gatos enfermos en hogares con varios ejemplares son medidas complementarias importantes.

Tras la enfermedad

La mayoría de gatos se recuperan sin secuelas. Algunos quedan como portadores asintomáticos durante meses o años. En casos de variantes virulentas con afectación sistémica, el pronóstico depende del estado general del gato y de la rapidez del tratamiento. El seguimiento veterinario periódico es importante en portadores conocidos.