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Enfermedad

Blastomicosis felina

Otros nombres: Infección por Blastomyces

Blastomicosis felina
Imagen: GatoNova · CC0 (placeholder generado por gatonova)

Sistema

infeccioso

Severidad

grave

Contagiosa

No

Edad típica

adulto

Síntomas principales

  • tos
  • disnea
  • lesiones cutáneas drenantes
  • cojera
  • letargia

¿Qué es?

La blastomicosis es una infección por el hongo Blastomyces dermatitidis, presente en suelos húmedos de determinadas zonas geográficas. El gato se infecta al inhalar las esporas; la enfermedad afecta principalmente a los pulmones y puede extenderse a piel, hueso, ojos o sistema nervioso.

Es poco frecuente en gatos en comparación con perros, pero más grave cuando se presenta. Su distribución geográfica está limitada a ciertas regiones.

Cómo se manifiesta

Los signos más habituales son tos, dificultad respiratoria, lesiones cutáneas que drenan, cojera (si hay afectación ósea), decaimiento y pérdida de peso. La afectación ocular o neurológica indica diseminación más amplia.

La evolución es progresiva y, sin tratamiento, suele ser desfavorable.

Diagnóstico y atención

El veterinario apoya el diagnóstico en radiografía torácica, citologías de lesiones, pruebas serológicas y, en algunos casos, biopsias. El tratamiento es prolongado (meses) y lo prescribe el veterinario; suele requerir controles regulares para valorar la respuesta.

Consulta pronto si el gato presenta tos, lesiones cutáneas que no cicatrizan o cojera persistente, especialmente en zonas donde la enfermedad está descrita.

Prevención

No hay vacuna disponible. Limitar el acceso a zonas húmedas con riesgo conocido es la única medida razonable.

Tras la enfermedad

El pronóstico depende de la extensión y de la rapidez del tratamiento. Algunos gatos se recuperan bien con manejo prolongado; otros requieren tratamiento de por vida o tienen un pronóstico más reservado. El seguimiento veterinario es esencial.