Alopecia felina progresiva
Otros nombres: Alopecia roan progresiva
Sistema
tegumentario
Severidad
leve
Contagiosa
No
Edad típica
cualquier edad
Síntomas principales
- pérdida progresiva de pelo
- apariencia ruana
- caspa
- ciclos de muda atípicos
¿Qué es?
La alopecia felina progresiva es una pérdida de pelo gradual descrita sobre todo en la raza lykoi, que les da su característico aspecto de “hombre lobo”. El gato nace con pelaje aparentemente normal y, con el tiempo, alterna ciclos de muda atípicos en los que pierde pelo de forma irregular y vuelve a recuperarlo sólo parcialmente.
No es contagiosa ni dolorosa: es una característica del desarrollo del folículo piloso en esta línea genética. Se considera un rasgo de raza más que una enfermedad propiamente dicha.
Cómo se manifiesta
El pelaje se va aclarando en zonas, sobre todo en la cara, alrededor de los ojos, en las patas y en el vientre, dejando una apariencia ruana (mezcla de pelo y piel visible). Puede aparecer caspa y los ciclos de muda son irregulares. La piel debajo del pelo está sana, sin lesiones primarias.
No cursa con picor ni con malestar. El gato hace vida normal.
Diagnóstico y atención
El veterinario descarta otras causas de alopecia (parásitos, hongos, alteraciones hormonales) mediante exploración y, si hace falta, raspado cutáneo o cultivo. Una vez confirmado el patrón racial, no hay tratamiento porque no es una enfermedad: se asume como característica del individuo. Acude a la consulta si aparecen lesiones, picor o cambios en la piel, porque ahí ya estaríamos hablando de otra cosa.
Prevención
No aplica: es un rasgo seleccionado conscientemente en la raza.
Razas con mayor incidencia
Lykoi, donde la alopecia progresiva es de hecho el rasgo definitorio de la raza.
Tras la enfermedad
El gato lleva una vida completamente normal. Sólo necesita protección frente al sol (las zonas con poco pelo se queman con facilidad) y revisiones dermatológicas periódicas para asegurarse de que no aparece nada distinto bajo el aspecto característico de la raza.