Rascador vertical DIY
comportamiento Dificultad: media Frecuencia: una vez Duración: 2-3 horas
Antes de empezar
Un rascador vertical casero, bien hecho, sale más barato y suele aguantar más que muchos comerciales económicos. Lo esencial es la estabilidad: un rascador que se tambalea al primer empuje no se usa. Diseñado bien, este proyecto se completa en una tarde.
Una pieza de madera robusta, sisal grueso y una base ancha son la clave.
Lo que necesitas
- Un poste de madera robusta (al menos 8 cm de diámetro y 80-100 cm de alto).
- Una base de tablero de al menos 50x50 cm y 2 cm de grosor.
- Cuerda de sisal natural gruesa (varios metros, según altura).
- Tornillos largos para fijar el poste a la base.
- Cola blanca o pegamento de contacto sin disolventes tóxicos.
- Tela para forrar la base (opcional) y hierba gatera para atraer al gato.
Paso a paso
- Fija el poste a la base con varios tornillos largos desde abajo; comprueba que no se mueve al empujar el poste con la mano.
- Aplica una línea de cola en la parte inferior del poste y empieza a enrollar la cuerda de sisal en espiral apretada.
- Mantén la tensión y añade cola cada tantas vueltas; los giros deben quedar muy pegados entre sí.
- Continúa enrollando hasta cubrir toda la altura del poste y fija el extremo final con un par de grapas o un tornillo discreto.
- Forra la base con tela si quieres mejorar el aspecto, dejando que sirva también como cama si es ancha.
- Frota un poco de hierba gatera en la parte superior para atraer al gato en los primeros días.
Refuerzo positivo / Adaptación
Coloca el rascador en un sitio de paso, no en una esquina escondida. Premia cuando lo uses por primera vez.
Cuándo no aplicar
No uses cuerda sintética: muchos gatos mastican fibras sueltas y pueden tragarlas. Si no tienes herramientas básicas, mejor compra uno comercial robusto.