Limpieza rutinaria de orejas
higiene Dificultad: media Frecuencia: mensual o según indicación veterinaria Duración: 5 minutos
Antes de empezar
Las orejas del gato sano no requieren limpieza rutinaria intensa: el conducto auditivo felino se autodepura razonablemente bien. Pero una inspección visual semanal y una limpieza suave mensual ayudan a detectar precozmente otitis, ácaros o cuerpos extraños.
No introducir nunca bastoncillos profundamente: pueden empujar suciedad hacia dentro o lesionar el conducto.
Lo que necesitas
- Gasas o discos suaves específicos para oído.
- Solución limpiadora ótica veterinaria (no alcohol, no agua oxigenada).
- Una toalla pequeña.
- Premios para asociar la rutina con algo positivo.
Paso a paso
- Coloca al gato en una superficie estable, con buena luz.
- Levanta suavemente el pabellón auricular y observa el conducto: debe verse rosado y sin secreción excesiva.
- Si hay cera blanda, retira sólo la zona accesible con una gasa enrollada al dedo, sin penetrar.
- Para casos con más cera, aplica unas gotas de limpiador ótico en el conducto, masajea suavemente la base del oído durante 10 segundos.
- Deja que el gato sacuda la cabeza: la suciedad y el exceso de limpiador saldrán solos.
- Limpia la zona externa con una gasa limpia.
- Premia y termina.
Adaptación
Muchos gatos toleran mejor el proceso si se acostumbran desde gatitos a la manipulación de las orejas durante el aseo. Si tu gato adulto se incomoda mucho, mejor sesiones muy cortas y frecuentes que una larga con resistencia.
Cuándo no aplicar (y cuándo consultar)
No limpiar si hay:
- Enrojecimiento marcado, dolor o sacudidas frecuentes de cabeza (sospecha de otitis).
- Secreción negruzca y arenosa (sospecha de ácaros).
- Secreción amarillenta o purulenta con mal olor (sospecha de infección).
- Sangre visible.
En cualquiera de estos casos, consultar al veterinario antes de aplicar productos en casa.