Asegurar hidratación en verano
salud preventiva Dificultad: fácil Frecuencia: diaria Duración: rutina diaria
Antes de empezar
Los gatos descienden evolutivamente de gatos del desierto y conservan un instinto de bajo consumo de agua libre. En verano, este “instinto seco” se traduce en riesgo aumentado de deshidratación y problemas urinarios. Pequeños ajustes ambientales aumentan significativamente el consumo de agua del gato.
Lo que necesitas
- Varios bebederos repartidos por la casa.
- Una fuente eléctrica con agua corriente (opcional pero muy efectiva).
- Alimento húmedo de calidad.
- Termómetro para vigilar la temperatura del entorno.
Paso a paso
- Coloca al menos 3 puntos de agua en distintos rincones, lejos del comedero y del arenero.
- Cambia el agua dos veces al día en verano (sobre todo si la cocina está caliente).
- Considera una fuente eléctrica: muchos gatos prefieren agua en movimiento y duplican su consumo.
- Aumenta el porcentaje de alimento húmedo en la ración diaria (70-80% de agua frente al 8% del seco).
- Ofrece pequeños trozos de hielo en el bebedero los días más calurosos.
- Mantén el cuenco amplio y bajo (no profundo: molesta los bigotes).
- Cerámica o cristal mejor que plástico: el plástico retiene olores y sabores.
Adaptación
Si el gato no había usado fuente eléctrica antes, déjala apagada en su zona habitual unos días para que se acostumbre al objeto. Luego enciéndela: el sonido del agua suele atraer la curiosidad felina.
Cuándo consultar al veterinario
Si pese a todo el gato:
- Bebe muy poca agua y la orina es muy concentrada (oscura, escasa).
- Aumenta marcadamente la sed (síntoma de varias enfermedades crónicas).
- Muestra signos de deshidratación: pliegue cutáneo persistente, encías secas, letargo.
La hidratación crónicamente insuficiente puede contribuir a problemas urinarios y renales. No esperes.