Enseñar a sentarse a un gato
entrenamiento Dificultad: media Frecuencia: diaria Duración: sesiones de 5 min
Antes de empezar
Enseñar a un gato a sentarse a la orden no es un capricho: es una forma sencilla de empezar el entrenamiento cooperativo, mejora la concentración del animal y abre la puerta a otros aprendizajes (revisión veterinaria, target stick, recall). La mayoría de gatos sanos pueden aprenderlo en una o dos semanas con sesiones cortas.
Las sesiones deben ser muy breves y siempre antes de las comidas, cuando hay motivación.
Lo que necesitas
- Premios de alto valor (trocitos minúsculos de pollo cocido, atún sin sal, snacks comerciales blandos).
- Clicker o palabra marcador corta (“sí” o “clic” con la boca).
- Espacio tranquilo y sin distracciones.
- Sesiones cortas, de unos pocos minutos.
- Constancia diaria.
Paso a paso
- Acerca un premio justo encima de la cabeza del gato, sin tocarlo.
- Mueve el premio ligeramente hacia atrás; al seguirlo con la mirada, su trasero baja de forma natural.
- En el momento exacto en que se sienta, marca con clicker o palabra y entrega el premio.
- Repite cinco o seis veces, no más por sesión.
- Cuando responda con fiabilidad, introduce la palabra “sienta” justo antes del gesto.
- Ve retirando poco a poco el gesto de la mano hasta que responda sólo a la palabra.
Refuerzo positivo / Adaptación
Usa siempre premios pequeños y diferentes a la comida habitual. Termina cada sesión con éxito, aunque sea repitiendo algo que ya domina.
Cuándo no aplicar
Si el gato está cansado, hambriento en exceso, irritable o convaleciente, posterga la sesión. Forzar el entrenamiento genera rechazo y rompe la asociación positiva.