Gatos y emergencias: España incluye a las mascotas en los planes de protección civil
· Equipo GatoNova
Los animales de compañía entran en la Norma Básica de Protección Civil. Para los gatos, que se esconden y se estresan al evacuar, esto importa especialmente. Cómo prepararte sin agobios.
Evacuar con un gato no se parece a evacuar con un perro. El perro, con su correa, sale. El gato se mete debajo de la cama justo cuando hay que salir corriendo. Por eso la noticia de esta semana, que en principio suena a trámite, tiene una lectura muy concreta para quien convive con felinos.
Qué ha cambiado
El 26 de mayo, los animales de compañía quedaron integrados de forma legal en la Norma Básica de Protección Civil. Las administraciones tendrán que contemplar protocolos para mascotas en sus planes de evacuación y en los albergues de emergencia, con coordinación entre bomberos, la UME y bienestar animal. La medida llega tras ver, en la DANA y en los incendios, a demasiados animales quedándose atrás.
El problema específico del gato
Un gato asustado no colabora. Si no está acostumbrado al transportín, meterlo dentro con prisas y nervios es casi imposible, y se pierden minutos que en una emergencia no hay. Aquí la norma ayuda poco si en casa no hemos hecho los deberes.
Dos cosas marcan la diferencia. La primera, tener el transportín a la vista y asociado a algo bueno durante todo el año, no sacarlo solo el día del veterinario: un gato que entra solo al transportín es un gato que puedes evacuar. La segunda, el microchip con los datos al día. Si tu gato se escapa en plena evacuación, el chip es lo único que lo conecta contigo, y el de interior es justo el que no sabe volver.
Qué hacer hoy
Comprueba los datos del chip en el registro de tu comunidad. Y si tu gato le tiene pánico al transportín, dedica un par de semanas a dejárselo abierto en casa con una manta dentro. No es por la emergencia improbable: es que también hará menos dramática cada visita al veterinario.